lunes, 28 de marzo de 2016

Puente completo

El viernes a la mañana me desperté y estuve hablando por Skype con algún ser querido. Todos estaban bien. Luego, comí con Miguel y me dijo que esa tarde se iba a Praga porque unos de su pueblo iban de visita. Yo, al principio, al estar un poco cansada dije que no iba a ir, pero luego dos murcianos (Adolfo y David) me animaron a ir con ellos ya que una turca y una alemana iban a ir a Praga con ellos. Ellas volvían a la mañana siguiente. Por ello, al final me animé, duché y compré el billete de bus. Una vez en el piso de los murcianos, cenamos pasta y luego fuimos a la discoteca más grande del centro de Europa. La discoteca es bastante grande y tiene cinco plantas. Para entrar cuesta unos 200czk (7,40€) y en cada planta hay una música diferente. La que más me gusto a mí fue la de la primera planta. En ella ponían un poco de reggaetón y música internacional. Pasadas las cinco, la discoteca empezó a cerrar y nos marchamos a casa. La turca en cambio, como quería dormir en su cama, se marchó en metro hasta Cerny Most y la alemana y yo, fuimos a casa de éstos. Ella se había liado con uno de los murcianos. Todos durmieron en una cama menos David y yo. Por ello, cogimos una alfombra y dormimos allí. El sábado, sobre las doce nos despertamos y todos empezaron a ducharse. Al ser unos nueve murcianos, hasta las dos no salimos a la calle. Estuvimos buscando un restaurante típico checo y por fin entramos en uno de ellos. Allí, me pedí unos dumplins (pan de molde, tipo bimbo) con carne.
 


Para comer en el centro, la comida nos salió bastante barata, a unos ocho euros por persona. Después estuvimos paseando por la plaza de la Ciudad Vieja y finalmente, compramos la cena. Sí, es verdad. La idea era volver el sábado a la mañana pero como estábamos a gusto y en Liberec no teníamos nada que hacer, decidimos quedarnos. Una vez en casa, la alemana y yo nos duchamos y cenamos. Después de estar decidiendo el lugar de esa noche finalmente decidimos ir a una discoteca Roxy. Ésta está en el centro de Praga a cinco minutos de la plaza del reloj. Aunque no me gustase mucho la música me lo pase muy bien ya que todos estuvimos haciendo el tonto. El domingo nos levantamos muy tarde y entonces, nos vestimos y marchamos a la calle. Pero la alemana como se quería quedar con el murciano ellos se quedaron en casa y otros tres tuvieron que ir al aeropuerto ya que no podían imprimir el billete de avión para el martes. Los demás fuimos a comer y luego estuvimos por el río. De repente, uno de ellos se le ocurrió que nos podíamos montar en un barco. Todos al estar de acuerdo, fuimos y alquilamos un barco con forma de coche. Cinco personas 400czk (15€) por lo que pagamos tres euros cada uno.

 




Yo os lo recomiendo ya que tenéis unas vistas increíbles desde allí.   Sobre las siete de la tarde hablé con la alemana y me dijo que ella seguía en casa. Al ver que ella estaba cerca de Cerny Most le dije que iba a estar un rato con ellos paseando y que si me daba tiempo cogía el último bus que era a las nueve de la noche. Ella se tenía que ir ese día porque el lunes tenía que viajar a Berlín a visitar a su madre. Por ello, ella cogió el bus y se marchó a Liberec. Yo en cambio me quede con estos cenando. Después de esto, estuvimos escuchando música y hablando y nos fuimos a dormir. Hoy, nos hemos levantado y los murcianos han ido a visitar el castillo. Al haberlo visto varias veces he decidido acompañarles parte del camino y luego me he ido al metro. Cerca de las tres del mediodía he cogido el bus hacia Liberec y a las cuatro y poco estaba en casa. Mis amigos (Adolfo y David) se han quedado con ellos. Vuelven hoy a la noche. 

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