sábado, 6 de febrero de 2016

No hay vida sin familia

Llevo tres días aquí y no he tenido mucho tiempo para pensar en mi familia. Dicen que si pasa eso es buena señal ¿no? Hasta ahora he tenido la gran suerte de estar acompañada. Aunque parezca mentira en estos tres días estoy empezando a coger cariño a dos personitas. La primera, a mi compi de viaje. Pasamos mucho tiempo juntas y aquí es mi gran apoyo. Además, al estar en la misma situación estamos más unidas. La otra persona es Ales. Aunque hayamos estado muy poquito, intenta ayudarme en todo lo que puede y al final hace que le esté apreciando, pero solo un poquito. Sé que aquí voy a conocer a mucha gente a la cual cogeré mucho cariño y que poquito a poco iremos formando una gran familia. No obstante, quiero remarcar que no cambiaré una familia por otra, si no que aumentaré el número de sus componentes. Y no dudo que cuando vuelva, la gente que me quiere va estar esperándome con los brazos abiertos. Pero ellos no serán los únicos, porque yo también estaré con ganas de volver a verlos.

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