viernes, 5 de febrero de 2016

Viaje interminable


El miércoles fue un día durillo. Y más podría haber sido si llego a ir sola. Cuando me dieron la plaza del Erasmus, tuve una reunión en la que unían a todos los beneficiarios de la beca y por suerte, conocí a una chica muy simpática con la que viajaría a mi nuevo destino. Para conseguir llegar a Liberec, coogimos dos aviones y varios transportes públicos. Una vez llegado al aeropuerto de Praga, después de coger las maletas, decidimos preguntar a una mujer de seguridad dónde se cogía el bus nª100 que iba a Zlicin y ella sin hablarnos nos señaló que saliéramos por una puerta sin dirigirnos la palabra. Ya me habían comentado que son un poco bordes los checos pero no creía que fuera para tanto. Salimos por la puerta y en cuanto encontramos el sitio para coger los tickets de bus, le preguntamos a la de la cabina que cuál era la salida para coger el bus. Al no entenderla, le preguntamos de nuevo y nos sacó un cartelito de “exit D” de muy malas maneras. Segundo checo  que nos encontramos y segunda contestación. Además, con la intención de no perder el bus echamos a correr cuando el conductor, aun habiéndonos visto puso el motor en marcha y se fue. Al final montamos en el bus 20min. después y en 13min. llegamos a nuestro destino. Ya en el metro, una checa muy simpática (no todos son antipáticos) trabajadora en la pizzería del metro, nos dio cambios para coger los billetes de metro y nos explicó cómo coger los tickets. Junto a nosotras estaban dos italianos que andaban igual de perdidos que nosotras. En los metros de República Checa es muy fácil colarse. Lo único que como os pillen os cae una buena multa. Llegó el metro y los cuatro extranjeros empezamos a correr para coger el metro. Las puertas empezaron a cerrarse y nosotras dos y el italiano nos quedamos fuera. La italiana, en cambio, entró en el metro. Ella tenía los dos billetes y todo el dinero. Después de lo ocurrido, el italiano les empezó a explicar a unos policías que andaban por allí lo ocurrido pero ellos no le hicieron caso. Entonces nosotras al verlo todo, fuimos a ayudarle y empezamos a hablar con ellos. No conseguimos nada, solo que se riesen más de nosotros. Al final, la italiana volvió a la estación (parando en la siguiente parada y cogiendo el metro en el sentido contrario) y todo se solucionó. Si llega a ser por ellos no conseguimos nada. Ya montadas en el metro, fuimos hasta la última parada (Cerny Most) y allí tuvimos que esperar 40min. a que llegase el bus de Student Agency (que es el bus que va de Cerny Most hasta Liberec). Una vez montadas, estuvimos una hora en el bus y nos bajamos en la primera parada de Liberec (Fügnerova). Allí nos vino a recoger mi buddy Adriana (persona que se ofrece voluntariamente a ayudar a estudiantes extranjeros en su estancia). Montamos en su coche y llegamos a la residencia. Allí, entregamos una foto de DNI, 3000CZK (110€) y luego rellenamos unos papeles con nuestros datos. Concluyendo, hasta la una de la madrugada no estuvimos acomodadas en el cuarto y después de hablar un ratillo nos fuimos a dormir. Para acabar, aquí os dejo una frase que me dijeron una vez dos amigas y quiero que reflexionéis acerca de esto. 
 

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