El miércoles fue un día durillo. Y más podría
haber sido si llego a ir sola. Cuando me dieron la plaza del Erasmus, tuve una
reunión en la que unían a todos los beneficiarios de la beca y por suerte,
conocí a una chica muy simpática con la que viajaría a mi nuevo destino. Para
conseguir llegar a Liberec, coogimos dos aviones y varios transportes públicos.
Una vez llegado al aeropuerto de Praga, después de coger las maletas, decidimos
preguntar a una mujer de seguridad dónde se cogía el bus nª100 que iba a Zlicin
y ella sin hablarnos nos señaló que saliéramos por una puerta sin dirigirnos la
palabra. Ya me habían comentado que son un poco bordes los checos pero no creía
que fuera para tanto. Salimos por la puerta y en cuanto encontramos el sitio
para coger los tickets de bus, le preguntamos a la de la cabina que cuál era la
salida para coger el bus. Al no entenderla, le preguntamos de nuevo y nos sacó
un cartelito de “exit D” de muy malas
maneras. Segundo checo que nos
encontramos y segunda contestación. Además, con la intención de no perder el
bus echamos a correr cuando el conductor, aun habiéndonos visto puso el motor
en marcha y se fue. Al final montamos en el bus 20min. después y en 13min. llegamos
a nuestro destino. Ya en el metro, una checa muy simpática (no todos son
antipáticos) trabajadora en la pizzería del metro, nos dio cambios para coger
los billetes de metro y nos explicó cómo coger los tickets. Junto a nosotras
estaban dos italianos que andaban igual de perdidos que nosotras. En los metros
de República Checa es muy fácil colarse. Lo único que como os pillen os cae una
buena multa. Llegó el metro y los cuatro extranjeros empezamos a correr para
coger el metro. Las puertas empezaron a cerrarse y nosotras dos y el italiano
nos quedamos fuera. La italiana, en cambio, entró en el metro. Ella tenía los
dos billetes y todo el dinero. Después de lo ocurrido, el italiano les empezó a
explicar a unos policías que andaban por allí lo ocurrido pero ellos no le
hicieron caso. Entonces nosotras al verlo todo, fuimos a ayudarle y empezamos a
hablar con ellos. No conseguimos nada, solo que se riesen más de nosotros. Al
final, la italiana volvió a la estación (parando en la siguiente parada y
cogiendo el metro en el sentido contrario) y todo se solucionó. Si llega a ser
por ellos no conseguimos nada. Ya montadas en el metro, fuimos hasta la última
parada (Cerny Most) y allí tuvimos que esperar 40min. a que llegase el bus de
Student Agency (que es el bus que va de Cerny Most hasta Liberec). Una vez
montadas, estuvimos una hora en el bus y nos bajamos en la primera parada de
Liberec (Fügnerova). Allí nos vino a recoger mi buddy Adriana (persona que se
ofrece voluntariamente a ayudar a estudiantes extranjeros en su estancia).
Montamos en su coche y llegamos a la residencia. Allí, entregamos una foto de
DNI, 3000CZK (110€) y luego rellenamos unos papeles con nuestros datos.
Concluyendo, hasta la una de la madrugada no estuvimos acomodadas en el cuarto
y después de hablar un ratillo nos fuimos a dormir. Para acabar, aquí os dejo
una frase que me dijeron una vez dos amigas y quiero que reflexionéis acerca de
esto.

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